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¿Trabajas en el PC todo el día? Mira 6 estiramientos para relajar la espalda alta y trapecios

4 minutos
Si sientes la espalda alta rígida tras trabajar en el ordenador, estirar cada un par de horas te ayudará a liberar los trapecios y mejorar tu postura.
¿Trabajas en el PC todo el día? Mira 6 estiramientos para relajar la espalda alta y trapecios
Publicado: 13 mayo, 2026 15:00

Pasar ocho horas frente a un monitor obliga a tu cuerpo a permanecer en un estado de quietud que termina pagándose con dolor. La rigidez que sientes aparece tanto por sentarte mal como por mantener el pecho cerrado y la mirada fija.

Para aliviar esa carga, necesitas recordarle a tus músculos que están hechos para moverse. Más que buscar una silla perfecta, debes romper la inmovilidad de tus vértebras. Con estos ejercicios sencillos, puedes compensar el esfuerzo del ordenador y recuperar la fluidez de tu postura en pocos minutos.

1. Rotación dorsal sentado

Estiramiento con rotación dorsal

Tu columna tiene una gran capacidad de giro, pero se pierde cuando permaneces horas mirando en una sola dirección. Recuperar ese rango de movimiento ayuda a que tu espalda se sienta mucho más ligera.

  1. Siéntate erguido con los pies apoyados.
  2. Cruza los brazos sobre el pecho y gira lentamente el tronco hacia un lado sin mover la pelvis.
  3. Exhala mientras rotas para hacer el giro de forma suave.
  4. Realiza 5 repeticiones pausadas por cada lado.

2. Extensión dorsal en silla

Estiramiento con extensión dorsal

La postura frente al PC te empuja a encorvarte, lo que comprime los discos de tu espalda. Este gesto facilita una respiración más profunda y elimina la sensación de pesadez. Utiliza el respaldo de tu silla como punto de apoyo.

  1. Coloca las manos detrás de la nuca y apoya la parte media de la espalda contra el borde del respaldo.
  2. Inclina el torso suavemente hacia atrás mientras miras al techo, permitiendo que tu pecho se abra por completo.

3. Apertura de pecho

Ejercicio de apertura de pecho

Cuando pasas mucho tiempo tecleando, los músculos del pecho se acortan y tiran de tus hombros hacia adelante. Esto obliga a tus trapecios a trabajar el doble para intentar sostenerte. Si abres esta parte del cuerpo, permites que tus hombros recuperen su alineación natural.

  1. Entrelaza las manos detrás de la espalda y estira los brazos mientras proyectas el esternón hacia el frente.
  2. Mantén la posición por 20 segundos.

4. Deslizamientos en la pared

Deslizamientos en la pared

Este movimiento es uno de los mejores para reeducar tu postura sin esfuerzo, porque enseña a tu espalda a mantenerse erguida sin necesidad de que estés tenso todo el tiempo.

  1. Apoya la espalda y los glúteos contra una pared.
  2. Flexiona los brazos en un ángulo de noventa grados, manteniendo los codos y el dorso de las manos en contacto con la superficie.
  3. Desliza las manos hacia arriba dibujando una “Y” y luego bájalas buscando una “W”.

5. Estiramiento del cuello y los trapecios

Estiramiento de cuello y trapecios

El trapecio superior acumula la mayor parte del estrés del día. Para soltarlo, un simple movimiento de cuello puede ayudar. Realízalo con precaución; debes sentir una relajación placentera sin dolor.

  1. Deja caer tu oreja derecha hacia el hombro derecho de forma muy lenta. Mantén el hombro bajo y proyecta esa mano hacia el suelo para aumentar el estiramiento de forma controlada.
  2. Mantén 30 segundos por lado para reducir los dolores de cabeza al final de la tarde.

6. Alcance largo hacia adelante

Estiramientos hacia adelante

Los músculos que están entre tus omóplatos suelen sufrir por estar siempre en tensión. Este movimiento permite que la musculatura posterior respire tras horas de contracción.

  1. Extiende los brazos hacia adelante y entrelaza las manos con las palmas hacia afuera.
  2. Empuja las manos lejos de tu cuerpo mientras redondeas ligeramente la espalda alta. Imagina que quieres separar un omóplato del otro.
  3. Mantén la posición durante 30 segundos.

Escucha a tu cuerpo

Estos ejercicios funcionan mejor cuando se aplican de forma frecuente a lo largo de la jornada. Realizarlos cada dos horas previene que la fatiga se acumule y se convierta en una contractura dolorosa. Sin embargo, debes tener en cuenta estos límites:

  • Evita el dolor agudo: si sientes un pinchazo al realizar un movimiento, detente y reduce el rango de giro.
  • Muévete con suavidad: no utilices rebotes ni tirones bruscos; la constancia es más importante que la intensidad.
  • Consulta a un experto: si el dolor persiste después de descansar o si notas hormigueo en los brazos, consulta con un fisioterapeuta.

No esperes a que termine el día para estirar. Pon una alarma en tu móvil para realizar estos ejercicios en tu silla cada dos horas. Notarás cómo tu respiración mejora y tu mente se siente mucho más despejada para seguir trabajando.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.