Si sientes cansancio al llegar el otoño, estos hábitos pueden ayudarte a recuperar energía

Para algunas personas, la llegada del otoño puede hacer que les cueste más levantarse por las mañanas o les falten ganas de hacer cosas que antes disfrutaban. Aunque no siempre resulta fácil identificar la causa, los cambios en las horas de luz y en las rutinas diarias pueden influir en cómo nos sentimos durante esta época del año.
Esta sensación de cansancio y falta de energía se conoce como astenia otoñal. No es una enfermedad ni un diagnóstico médico, y las molestias suelen ser pasajeras. Estos son algunos hábitos sencillos pueden ayudarte a llevar mejor el cambio de estación y a sentirte con más energía en el día a día.
1. Mantén un horario de sueño regular
Si últimamente te cuesta salir de la cama, quizá lo primero que necesites sea revisar tus horarios de descanso. Acostarte cada día a una hora diferente o dormir menos de lo necesario puede aumentar la sensación de cansancio durante la jornada.
Intenta acostarte y levantarte a horas similares, incluso los fines de semana. Acorde con los expertos, la mayoría de los adultos necesita dormir al menos siete horas por noche, aunque las necesidades individuales pueden variar. Una rutina de sueño estable favorece un descanso más regular.
2. Aprovecha la luz natural durante el día
Cuando llega el otoño, los días se acortan y pasamos más tiempo en casa. Esto puede hacer que recibamos menos luz natural durante el día, aunque salir un rato puede ser más sencillo de lo que parece.
Aprovecha las primeras horas de la mañana o el descanso del mediodía para dar un paseo, sentarte en un parque o hacer alguna actividad al aire libre. La luz natural interviene en el reloj biológico, que regula los ciclos de sueño y vigilia.
No necesitas hacer grandes planes. Un pequeño cambio en tu rutina puede darte la oportunidad de despejar la mente y disfrutar de un rato fuera de casa.
3. Sigue haciendo ejercicio, aunque tengas menos ganas
Cuando notas que te falta energía, hacer ejercicio puede parecer una tarea más que añadir a la lista de obligaciones. Sin embargo, mantenerte en movimiento es una de las medidas que pueden contribuir a tu bienestar físico y emocional.
Si no te apetece entrenar como de costumbre, prueba con una caminata, unos minutos de bicicleta, salir a nadar o una sesión suave de estiramientos. Adaptar la intensidad a cómo te encuentras puede facilitar que mantengas el hábito sin exigirte más de la cuenta.
La actividad física regular también puede favorecer el descanso nocturno. Así que empieza poco a poco y aumenta el tiempo de movimiento según tus posibilidades.
4. Conserva tus rutinas habituales
Cuando te sientes con menos energía, es normal que te apetezca quedarte en casa y dejar algunos planes para otro día. Descansar está bien, pero cambiar todos tus horarios o abandonar las actividades que disfrutas puede hacer que pierdas parte de tu ritmo habitual.
Intenta mantener tus horas de comida y de sueño, además de reservar un rato para seguir haciendo esas pequeñas cosas que forman parte de tu día a día. No hace falta que cumplas con todo, pero conservar algunas rutinas puede ayudarte a organizarte y sentir que tienes cierto orden.
También escucha a tu cuerpo. Si necesitas bajar el ritmo o dedicar más tiempo al descanso, hazlo. La idea es encontrar un equilibrio entre respetar cómo te sientes y seguir disfrutando de las cosas que te hacen bien.
5. Lleva una alimentación variada
Lo que comes a lo largo del día también influye en cómo te sientes. Una dieta balanceada aporta los nutrientes que tu cuerpo necesita para funcionar correctamente, mientras que beber suficiente agua ayuda a prevenir la deshidratación.
Procura incluir frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y alimentos ricos en proteínas en tus comidas. También puedes dejar preparada alguna receta sencilla para esos días en los que tienes menos ganas de cocinar.
Recuerda que no hay un alimento que elimine el cansancio otoñal, pero comer bien, descansar, mantenerte activo y conservar tus rutinas puede ayudarte a sentirte mejor. Eso sí, si la fatiga persiste, lo mejor es consultar con un profesional sanitario.
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Centers for Disease Control and Prevention. (2024). About sleep and your heart health. Consultado el 8/10/2026 de: https://www.cdc.gov/heart-disease/about/sleep-and-heart-health.html
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