5 natillas caseras que puedes hacer con pocos ingredientes

Hay muchas formas de hacer natillas caseras: sin huevos, con chocolate, con naranja y más. Descubre cómo hacer la receta de la abuela en diferentes variedades.
5 natillas caseras que puedes hacer con pocos ingredientes
Maria Patricia Pinero Corredor

Revisado y aprobado por la nutricionista Maria Patricia Pinero Corredor.

Última actualización: 14 febrero, 2024

La natilla es sinónimo de fiestas decembrinas. En estas épocas, es común preparar este delicioso postre tradicional, que está presente en las culturas gastronómicas de muchos países, tanto en España como en Iberoamérica. Se trata de una especie de crema dulce a base de leche, azúcar y yema de huevo en su versión clásica, pero existen muchas otras variantes de natillas caseras deliciosas que vale la pena probar.

En este artículo, te vamos a mostrar 5 recetas para preparar con pocos ingredientes y de manera rápida, con las cuales sorprenderás a tus amigos y familiares. Por supuesto, las puedes hacer en cualquier momento del año, ya que es un postre versátil perfecto para compartir en familia.

1. Natilla clásica

Natilla casera clásica.
La natilla tradicional se hace con pocos ingredientes y en poco tiempo.

La natilla surgió hace cientos de años en los conventos españoles, con una simple mezcla de leche, azúcar y harina de trigo. Esta preparación ha pasado de generación en generación, y hoy es uno de los postres emblemáticos de este país.

Además de ser el favorito de los niños, las natillas caseras nos evocan cierta nostalgia: después de todo, es el típico postre hogareño hecho por la abuela. Veamos cómo preparar las natillas clásicas de forma rápida y fácil.

Ingredientes

Para 6 personas:

  • 6 galletas
  • 1 litro de leche
  • 1 rama de canela
  • 6 yemas de huevo
  • 1 vaina de vainilla
  • Ralladura de limón
  • 100 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 40 gramos de fécula de maíz o maicena

Preparación

  • En un cazo o una olla pon la leche, la ralladura de limón, la rama de canela y la vaina de vainilla previamente abierta con un cuchillo. Déjala que hierva y retírala del fuego. Luego, espera que infusione por unos 15 minutos.
  • En un cuenco, bate con varillas las yemas de huevo y el azúcar. Añade poco a poco la fécula de maíz o maicena y la leche. Procura que no queden grumos y que la textura sea homogénea.
  • Pon a calentar la preparación en un recipiente a baño de María. Cada tanto, remueve con las varillas para evitar que la mezcla se pegue. Debe alcanzar una temperatura alta hasta unos segundos antes de romper el hervor. Retira del fuego una vez que la preparación esté espesa.
  • Ahora, es momento de la presentación: coloca la preparación en vasos, compoteras o los recipientes que quieras. Pon una galleta sobre cada uno de los postres y espolvorea la canela en polvo sobre ellos.
  • Llévalos al frigorífico y deja que se enfríen por lo menos dos horas antes de comerlos. ¡Y a disfrutar!


2. Natilla colombiana a base de maíz

Natilla colombiana junto a un plato de buñuelos.
Junto con los buñuelos, la natilla colombiana es típica en la Navidad de ese país.

Colombia es un país que se destaca por su gastronomía, y sobre todo por las preparaciones típicas de la época navideña. En estas fechas, las casas colombianas se llenan de deliciosas preparaciones como arroz con leche, buñuelos, brevas con arequipe y, por supuesto, natillas.

Las natillas colombianas se diferencian de las natillas caseras tradicionales españolas en que llevan panela (chancaca, piloncillo), que es un extracto del jugo de la caña de azúcar sin refinar y que tiene minerales como calcio, magnesio, hierro y fósforo. Además, debido a su textura final, suelen presentarse en platillos en lugar de hacerlo en vasos.

Ingredientes

Para 6 personas:

  • 1 litro de leche
  • Canela en polvo
  • 1 vaina de vainilla
  • Clavo de olor y canela
  • 100 gramos de panela
  • ½ tazas de fécula de maíz
  • 2 cucharadas de mantequilla

Preparación

  • Lo primero que vamos a hacer es mezclar en un bol la fécula de maíz con medio litro de leche. Vierte el resto de la leche en una olla al fuego lento junto con la vainilla, la panela, la canela y los clavos de olor, removiéndolos con regularidad hasta que hierva y se infusionen los aromas.
  • Una vez que llegue a la ebullición, añade la mezcla de fécula de maíz y leche y suma dos cucharadas de mantequilla. Pon el fuego al mínimo, sin dejar de revolver, y lleva la mezcla a ebullición por diez minutos.
  • Apaga el fuego y pásalos a recipientes individuales. Déjalos enfriar durante algunas horas hasta llevarlos a la mesa.
  • Para darle el toque final, espolvorea canela encima.

3. Natillas de naranja

Natilla de naranja.
Una buena idea de que los niños coman fruta es prepararles natillas de naranja.

Las natillas de naranja son un postre dulce y perfecto si hay niños en casa, ya que es una buena manera de hacer que coman fruta. El zumo de naranja tiene vitamina C, que ayuda a fortalecer el sistema inmunitario, aunque es importante que para ello sea fresco y 100 % natural.

Por otra parte, el cítrico de naranja hará que encontrar la consistencia adecuada para las natillas sea muy sencillo, ya que la leche se cuaja con estos ingredientes.

Ingredientes

Para 5 personas:

  • 45 gramos de maicena
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 30 gramos de ralladura de naranja
  • 500 mililitros de leche 5 yemas de huevo
  • 250 mililitros de zumo de naranja (una taza)

Preparación

  • En una olla mediana, pon la leche a fuego lento. Mientras tanto, en un vaso de licuadora o en un bol, introduce las yemas de huevo, la maicena y el azúcar moreno. Integra bien todos los ingredientes.
  • Deja que la leche hierva y fuera del fuego agrega a la preparación la mezcla de las yemas, maicena y azúcar junto con el zumo de naranja y la ralladura de naranja. Lleva todo de nuevo al fuego hasta que la preparación espese.
  • Retira la mezcla del fuego y deja que se enfríe un poco antes de introducirlas al frigorífico. Deben enfriarse por lo menos dos horas antes de servir.

4. Natillas de chocolate sin huevo

Natilla con chocolates.
Si reemplazas la leche y la mantequilla por productos que no sean de origen animal, conseguirás unas natillas veganas deliciosas.

Supongamos que están a punto de llegar tus invitados y te acabas de dar cuenta de que no has preparado un postre para agasajarlos. No hay más huevos, el reloj corre y el supermercado acaba de cerrar.

No desesperes: puedes hacer unas natillas caseras de chocolate exquisitas sin necesidad de añadir huevos. Además, al no incluirlos, no corremos el riesgo de que la mezcla se corte al cocinarla.

En este caso, no es un postre 100 % vegano, porque contiene leche y nata; sin embargo, puedes reemplazar esos productos por otros que no sean de origen animal si lo que quieres es comer un postre vegano.

Ingredientes

Para 4 personas:

  • ½ litro de leche
  • Extracto de vainilla
  • 60 gramos de azúcar
  • 30 gramos de maicena
  • 40 mililitros de nata líquida
  • 50 gramos de cacao en polvo

Preparación

  • Introduce en un bol el azúcar, el cacao y la maicena y remueve hasta que todos los ingredientes queden bien integrados. En un cazo o cacerola pequeña pon la leche, el extracto de vainilla y la nata.
  • Luego, une la mezcla que acabas de hacer con azúcar, el cacao y la maicena y deja que la preparación se cocine. Importante: no dejes de remover.
  • Cuando llegue al punto de hervor, retira del fuego y sirve en pequeños recipientes o vasos.
  • Deja enfriar en el frigorífico durante dos horas antes de servir.

5. Natillas piuranas

Natillas peruanas.
Las natillas peruanas son tradicionales de los departamentos de Piura y Lambayeque en Perú.

La natilla piurana es un postre típico del Perú. Llegaron a este país durante la época del Virreinato, y la diferencia principal con otras recetas de natilla es que —al menos la versión tradicional— se hace con leche de cabra y chancaca o panela.

Se puede consumir como una natilla clásica, directamente de un recipiente, aunque también puede utilizarse para rellenos.

Ingredientes

Para 6 personas:

  • 100 mililitros de agua
  • 15 gramos de fécula de maíz
  • 100 gramos de azúcar morena
  • 1 chorrito de esencia de vainilla
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 litro de leche entera (ideal si es de cabra)
  • 500 gramos de panela (chancaca, piloncillo)

Preparación

  • El primer paso consiste en verter el agua, el azúcar y la panela en una olla y calentarla a fuego bajo hasta que los ingredientes se disuelvan.
  • Mezcla la maicena y el bicarbonato en la leche, que es importante que esté a temperatura ambiente, e incorpora a la preparación de la olla para que se sigan cociendo todos los ingredientes a fuego bajo.
  • Luego, vierte el chorrito de esencia de vainilla. Cuando puedas ver el fondo de la olla, significa que la preparación ya está lista.
  • Deja enfriar por un par de horas antes de consumir.


Algunos trucos para que tus natillas salgan deliciosas

Como ves, tanto la natilla clásica como las variedades que te hemos presentado siguen una preparación similar. Aunque varían en algunos ingredientes, todas son deliciosas. Toma nota de los siguientes tips para que siempre te salgan perfectas:

  • No se recomienda congelar las natillas debido a que los cambios bruscos de temperatura pueden alterar su textura y es probable que se corte la preparación.
  • Todas las preparaciones requieren que las dejemos en el frigorífico por lo menos dos horas antes de servirlas. De lo contrario, no tendrán la consistencia adecuada para consumir.
  • Este postre casero es un producto perecedero, aunque puedes conservarlo en el frigorífico hasta tres días como máximo, si no tiene nata. Lo ideal es conservarlo en un recipiente de vidrio, cerámica o plástico, esmaltado, y en un envase hermético.
  • El truco para que no cuajen los huevos es no añadirlos al cazo de forma directa. Si haces esto, es posible que se corte la crema debido a la diferencia de temperaturas y coagulación de los huevos. Lo mejor es añadirlos fuera del fuego para que esto no ocurra.
  • Para obtener el punto justo de cocción, ten en cuenta que la preparación debe «napar» la cuchara, es decir, que debe cubrirla de forma tal que, si haces un surco con el dedo sobre la misma, la preparación no debe volver a juntarse. Al obtener ese punto, la natilla estará lista para retirarse del fuego.

Natillas caseras: una verdadera tradición hogareña

Las natillas están presentes en muchos países. Si bien cada cultura gastronómica aporta su toque único, no hay dudas de que en todos los territorios está considerada como una «receta de abuela»: una herencia culinaria atesorada por generaciones.

Como ves, es un postre muy sencillo de hacer y delicioso, pero la magia de las natillas va más allá de su sabor: también radica en la nostalgia que evoca y en el simbolismo que proyecta al comerse en una época tan especial como la Navidad. Con todo, su sabor lo hace una preparación que se acopla a cualquier momento del año.


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