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Las 4 versiones del boniato relleno y gratinado ideales para disfrutar en otoño

3 minutos
Abiertos por la mitad, rellenos y con una capa de queso dorado: prueba 4 formas de convertir unos boniatos en una cena de otoño.
Las 4 versiones del boniato relleno y gratinado ideales para disfrutar en otoño
Escrito por Gabriela Matamoros
Publicado: 10 octubre, 2026 21:00

Un boniato tierno, abierto por la mitad, relleno y cubierto con una capa de queso dorado puede convertirse en una cena de otoño con muchas posibilidades. Carne y tomate, pollo y verduras, champiñones o garbanzos: con la misma base puedes preparar cuatro combinaciones diferentes.

Esta raíz tuberosa, también llamada camote o batata, tiene un dulzor que combina especialmente bien con ingredientes salados, especias y quesos. Para estos boniatos rellenos y gratinados, elige ejemplares que, al cocinarse, queden tiernos y permitan retirar fácilmente parte de la pulpa.

Cómo preparar los boniatos para rellenarlos

Para cuatro personas, lava y seca cuatro boniatos medianos y pínchalos varias veces con un tenedor. Puedes frotar la piel con una pequeña cantidad de aceite de oliva.

En el horno, cocínalos a 200 °C durante 40–60 minutos. En la freidora de aire, prueba a 190 °C durante 35-50 minutos, sin amontonarlos y girándolos a mitad de la cocción.

El tiempo dependerá del tamaño y del aparato. Estarán listos cuando un cuchillo atraviese fácilmente la parte más gruesa. Déjalos templar, ábrelos longitudinalmente y retira parte de la pulpa sin llegar a la piel para que mantengan su forma.

1. Boniato relleno de carne y tomate

Boniato relleno de carne picada, tomate y queso gratinado con hierbas.
El contraste entre la pulpa dulce del boniato, la carne con tomate y el queso gratinado crea un relleno jugoso y lleno de sabor.

Sofríe la cebolla y el ajo, luego añade la carne picada y cocínala por completo. Incorpora tomate triturado y condimenta con pimienta, orégano o tomillo.

Mezcla el relleno con parte de la pulpa, vuelve a rellenar los boniatos y termina con queso. La acidez del tomate crea un buen contraste con el dulzor de la base.

2. Boniato relleno de pollo y verduras

Boniato relleno de pollo, calabacín, pimiento rojo y queso gratinado.
El pollo y las verduras convierten el boniato asado en un plato más completo, con el gratinado como acabado cremoso y dorado.

Cocina pequeños trozos de pollo con cebolla, pimiento y calabacín, o aprovecha el pollo cocido que tengas de otra preparación.

Mézclalo con la pulpa y añade un poco de yogur natural sin azúcar si quieres un relleno más cremoso. Termina con queso antes de gratinar.

3. Boniato con champiñones, espinacas y queso

Boniato asado relleno de setas, espinacas y queso gratinado con tomillo.
Las setas salteadas y las espinacas equilibran el dulzor del boniato y ganan intensidad al terminarse bajo una capa de queso dorado.

Saltea los champiñones hasta que hayan perdido gran parte de su agua y añade el ajo y las espinacas al final.

Combina todo con la pulpa del boniato y un poco de queso. Rellena nuevamente las mitades y añade otra capa fina de queso por encima para conseguir el acabado gratinado.

4. Boniato con garbanzos y especias

Boniato relleno de garbanzos, verduras, espinacas y queso gratinado.
Los garbanzos aportan textura y consistencia al relleno, mientras las verduras y el queso gratinado completan esta versión sin carne.

Sofríe la cebolla y el ajo, y añade los garbanzos cocidos y escurridos, las espinacas y una pizca de comino o de pimentón.

Mézclalos con la pulpa, rellena los boniatos y termina con un queso que se derrita bien. Los garbanzos aportan proteína vegetal y fibra, por lo que esta versión permite prescindir de la carne.

El último paso: conseguir un queso dorado

Con los boniatos ya rellenos, hornéalos a 200 °C durante 10–15 minutos. Si quieres más color, utiliza el gratinador durante los últimos 2–4 minutos, vigilándolos para evitar que se quemen.

En la freidora de aire, prueba con 5–8 minutos a 180 °C. Comprueba el resultado pronto, ya que el queso puede estar muy cerca de la resistencia y dorarse rápidamente.

Una ensalada de hojas verdes con manzana o pera, unas verduras asadas o una guarnición fresca pueden completar el plato. Una vez dominada la preparación básica, también puedes usar estas combinaciones como punto de partida para aprovechar las verduras, legumbres o carnes que ya tengas en casa.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.