El error al hacerte una coleta para entrenar que puede dañar la línea del cabello

Te recoges el pelo antes de la clase de spinning y tiras de la goma hasta notar la piel de la frente estirada. Piensas que así no se moverá en toda la hora, y tienes razón porque el pelo se queda quieto. Sin embargo, tu cuero cabelludo sufre por ese tirón y las consecuencias empiezan a percibirse con el tiempo.
Ese gesto repetido tiene nombre: alopecia por tracción, una pérdida de pelo causada por tirones repetidos o prolongados. No aparece de un día para otro ni le pasa a todo el mundo que lleve coleta. Aun así, si entrenas varias veces por semana, conviene saber dónde acaba un recogido cómodo y dónde empieza uno que castiga la raíz.
Por qué sufren más la frente y las sienes
Las coletas altas muy tirantes, los moños apretados y las trenzas tensas concentran la fuerza en la frente, las sienes y la parte de delante de las orejas. La pérdida suele empezar ahí y puede extenderse después por todo el borde de la línea del cabello.
Las bailarinas y los deportistas que llevan moños o coletas apretados durante horas están entre los casos más habituales, igual que quienes usan cascos o cintas elásticas a diario.
También hay otras causas de pérdida de densidad, y por eso un dermatólogo puede examinar el cuero cabelludo e incluso hacer una biopsia para descartarlas. El riesgo depende de la intensidad y de la duración de la tensión.
Los tratamientos químicos y el calor de las planchas, además, debilitan el pelo y lo hacen más vulnerable. Una coleta apretada en un día de carrera no te dejará sin entradas. La misma coleta cada día durante años sí puede pasar factura.
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Cómo recogerte el pelo para entrenar sin tirar de la raíz
Tienes tres opciones que sujetan bien y no castigan:
- El moño sujeto sin estirar desde la raíz.
- La coleta baja y suelta, a la altura de la nuca.
- La trenza floja, mejor una gruesa que varias finas, porque las finas tiran más.
Cambia la goma fina de plástico por un coletero de tela suave que no se enganche. Si lo que quieres es apartar el pelo de la cara, una cinta ancha y holgada hace el trabajo, siempre que no te deje marca en la frente.
Si al recogerte notas la piel estirada o te duele, el peinado está demasiado tenso. En algunos casos incluso aparece dolor de cabeza que desaparece al soltar el pelo.
Alterna el peinado y no insistas con el cepillo
Repetir a diario el mismo recogido tirante es lo que más daño acumula. Conviene cambiar de peinado cada pocas semanas como mínimo, y si entrenas a diario, alternar con más frecuencia: una coleta baja hoy, una trenza floja mañana.
Cuando el pelo se enganche o se enrede, desenrédalo desde las puntas hacia arriba y con calma. Si tiras del cepillo y notas roturas, para.
Señales de alerta
Presta atención a estos avisos en la línea frontal y las sienes:
- Dolor, escozor o sensibilidad al tocar.
- Pequeños granitos o enrojecimiento.
- Cabellos rotos de distintas longitudes.
- Una franja de pelo más fino y corto justo en el borde de la frente.
Cuándo ir al dermatólogo
El tiempo cuenta. En las fases iniciales la pérdida es reversible y el pelo puede volver a crecer por completo si se deja el peinado que lo tensa. Si la tracción continúa durante mucho tiempo, el folículo se cicatriza y la pérdida puede volverse permanente.
Si cambias de peinado y pasan unos meses sin que recuperes densidad, pide cita, porque los folículos podrían estar dañados. Y en tu próximo entrenamiento, prueba la coleta baja y fíjate en cómo está tu frente al terminar.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.






