¿Sabías que la Monstera es una trepadora? 5 pasos para guiarla y que no crezca desordenada

Si tu Monstera lleva meses estirándose hacia los lados, rozando la pared o apoyándose en el sofá, no está mal cuidada. Es una trepadora y nadie le ha dado nada a lo que agarrarse.
La Monstera deliciosa crece en la naturaleza como una enredadera. Sube por los troncos y se sujeta a ellos con raíces aéreas. En casa, sin ese apoyo, tiende a extenderse en horizontal y a desordenarse. El experto en jardinería Álvaro Pedrera explica en un vídeo de Instagram cómo entrenarla con un tutor y unos pasos sencillos.
Qué puede hacer un tutor y cuál elegir
Un tutor ayuda a que la planta crezca más erguida y estable. Lo que no hace es darte hojas más grandes ni acelerar el crecimiento, así que conviene no esperar milagros cuando lo compres.
En cuanto al modelo, sirve un tutor rígido, una celosía o cualquier soporte vertical firme. Lo único que importa es que aguante el peso de la planta cuando crezca.
El de musgo tiene bastante fama, pero solo ayuda a las raíces aéreas si lo mantienes húmedo. Si se seca, pierde buena parte de esa función. Por eso resultan más prácticas, y más fáciles de mantener, las alternativas de fibra de coco o los soportes rígidos.
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Los 5 pasos para guiar la Monstera
- Saca la planta de la maceta vieja. Golpea los lados de la maceta para aflojar el cepellón. Si es una maceta de vivero, córtala con unas tijeras.
- Separa las vainas y quita la tierra antigua. Un rastrillo de mano te ayudará a desenredar el cepellón. Si hay raíces muy largas, puedes recortar algunas, pero con moderación.
- Coloca las vainas en el tutor nuevo y asegúralas con ataduras usando cinta vegetal, velcro para plantas o cinta de tela. Empieza por la base y termina por la parte superior.
- Pasa la planta a la maceta nueva y rellena con sustrato nuevo. Elige un recipiente con agujeros de drenaje.
- Revisa el conjunto y refuerza con más ataduras donde lo veas necesario. Mira también cada cierto tiempo que ninguna apriete demasiado. Los tallos engordan, y un amarre poco holgado puede acabar estrangulándolos.
Luz, riego y drenaje
Guiar la planta es solo una parte. Si no está a gusto, el tutor tampoco la salva.
Dale buena luz, mejor cerca de una ventana luminosa que en un rincón oscuro. Riega solo cuando el sustrato esté seco al tacto. Mete un dedo un par de centímetros en el suelo y, si sale húmedo, espera. El exceso de agua hace más daño que el despiste.
El drenaje pesa tanto como el riego. Una maceta con agujeros y un sustrato que no se apelmace evitan que las raíces se queden encharcadas. Si hay plato, vacíalo después de regar.
Podar con criterio
Poda solo lo que lo necesite. Por ejemplo, hojas secas, partes dañadas o un tallo que se te vaya de las manos. Hazlo con tijeras limpias y sin pasarte, porque la planta necesita hojas suficientes para seguir creciendo.
Un soporte firme y una revisión de las ataduras de vez en cuando valen más que el tutor de musgo más caro. Con luz adecuada, riego moderado y buen drenaje, tu Monstera crecerá hacia arriba y dejará libre el resto del salón.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







